20 de diciembre de 2011

La noche previa – 19 de diciembre de 2011.

,

Ese día decidí ir a la oficina, quedarme en casa sola iba ser mucho peor, mas ansiedad aún, así que prefería estar en la oficina, sola, pero al menos no en casa sin nada que hacer y pensando en la cirugía.

Ese día trabajé como cualquier otro día, normalmente.

Yo trabajo para una repartición del estado, justo ese día se hacía el almuerzo de “Despedida del año”, hablé con mis jefes, les expliqué la situación y les dije que si bien no quería faltar al almuerzo consideraba que “como estaba a dieta líquida” no iba consumir nada y no tenía sentido acudir porque me iba a sentir “sapo de otro pozo”, me dijeron que estaban absolutamente de acuerdo y que hiciera lo que yo quisiera.

El día transcurrió de lo más normal. Hice mi dieta líquida como correspondía cuando salí de la oficina fui a mi sesión de terapia como para terminar de “ordenar” todo lo referido a la nueva vida que comenzaba al día siguiente.

Vino la enfermera y me puso la inyección de “FRAXIPARINE” (Antitrombótico) de rigor que se da antes de cada cirugía. (Es subcutánea y se la pueden administrar ustedes mismos, si se animan, yo ni loca).

Tuve mi merienda “líquida” y comencé con mis 12 horas de ayuno, a partir de ahí sólo agua, nada de alimentos, ni siquiera líquidos… ¿La verdad?, no me importaba en lo más mínimo, en mi interior solamente había paz, les juro, NUNCA JAMAS me había sentido así, y no, no estaba sedada. 

Hasta dos días antes de la cirugía había tenido miedo, mucho, de verdad, por momentos era un miedo que me dejaba inmóvil, pánico total, miedo de la anestesia, miedo de que no valiera la pena, miedo a morirme, a operarme y no bajar de peso, miedo a que el dolor sea insoportable, miedo a no poder volver a comer nunca más, miedo al miedo.

Pero ese día previo a la cirugía fue como “un amansador”, del tipo, “Okey, listo, esto va a suceder, así que a ponerle el pecho”, y así fue.

Me bañe, me quité el esmalte de las uñas de las manos y pies (te lo exigen para la cirugía), me hice un baño de crema, me puse a ordenar mi dormitorio para dejarlo listo para la “gloriosa vuelta” y cuando fueron las 12 AM del 20 de Diciembre me senté frente a la PC de casa y posteé en Facebook mi último mensaje como “Obesa Mórbida”:




Me desperté como si hubiese dormido toda una noche entera, esa mañana no tomé mi pastilla de T4, (el día de la cirugía no se toma ningún remedio, salvo que el cirujano así se los indique).

Hice todas las cosas de rutina, la cama, mimos a mi gato por última vez antes del “renacer”, me bañe, me lavé los dientes, me cambié, agarré mi bolso y mis llaves, miré a mi alrededor, me despedí de mi ropa gorda, de mi zapatos gordos, de mi silla gorda y bajé a esperar a mi papá que me llevaría a la clínica.


El camino a la clínica fue súper tranquilo y distendido, al menos para mí, mi padre no estaba tan sereno (tema de otro post).
 
Continúa

11 de diciembre de 2011

Dieta Líquida

,
11 de Diciembre de 2011. Arranco por segunda vez la dieta líquida, al menos esta vez ya sabía a que me enfrentaba.

El que te diga que "ES UNA PAVADA" te miente, mucho, pero aquel que te diga "ES IMPOSIBLE HACERLA" también está muy equivocado.

Yo con la dieta líquida aprendí una lección impostantísima, SE PUEDE LOGRAR CUALQUIER COSA EN ESTA VIDA MIENTRAS UNO ESTÉ CONVENCIDO DE QUE LO QUE SIGUE ES LO MEJOR PARA UNO MISMO. Si, ya sé parece frase de autoayuda, de libro de Bucay o Coelho, pero les juro que es verdad.

Jamás, EN TODA MI VIDA, logré seguir una dieta por mas de una semana, les juro, siempre hacía trampa y obviamente después eso se veía en la balanza, imagínense. Hasta con la dieta pre-quirúrgica me "había permitido algunas licencias", pero con la líquida fue diferente.

Recuerdo que mi cirujano me dijo: -Natalia, hacé bien la dieta líquida, porque si en el quirófano encuentro algún sólido en tu estómago tengo que cerrarte nuevamente y se suspende la cirugía. ¡UHHHHHH!

¡KATRINA DE CHANES!, supe en el acto que hablaba enserio, procedo a explicarles; mi cirujano no es la persona "mas simpática del universo", como explicarles, es un "tano del norte" con mas pinta de Suizo u Austríaco que tano en sí. Es un hombre "macanudo", pero bastante "parco" el hombre, afectuoso y contenedor pero poco "paciente" y bastante directo, del tipo "te lo digo una vez", justo lo que yo necesito, así que nos llevamos de maravillas.

No necesitó decirme nada más. Suficiente para mí, no hiba a permitir que me "despanchurren" para que me tengan que cerrar nuevamente sin hacer nada, NO WAY.

El primer día de la dieta líquida te queres morir, sí, así de literal. Te querés comer a todos con mayonesa y mayoliva. Tenés ganas de comer hasta las cosas que mas odiás, esas que no comerías ni loca, yo por ejemplo tenía hambre hasta de coliflor y repollo, no me importaba nada.

El segundo día es menos brutal, seguís con hambre pero ya le mirás el brazo a tu compañero de oficina con menos cariño y menos hambre, ¡ya no corren tanto peligro!, aunque no dejaría de considerarme caníbal aún. JAJAJA.

Abunda el mal humor, las ganas de pelearte con todos, te molestan los ruidos, los silencios, los colores, los blancos y negros, la vida, tus hijos, tu familia, ¡TODO! jajaja.

El tercer día es bastante similar al renacer de un nuevo mundo. Ya no te importa no comer sólidos, ya no pensás en como se verían tus compañeros de oficina al horno con papas y el masticar ya es casi casi una cosa del pasado.

Te vas sintiendo mas liviana, dormís mejor, sentís que flotás, EL MUNDO ES WONDERFUL.

Les doy un tip, yo abusé de los chicles y caramelos sin azúcar, cuando necesitaba masticar algo por la ansiedad sacaba los chicles y ¡me mesticaba la vida!.

GENTE, TODO SE PUEDE, TODO. ¡Si yo pude con la dieta líquida, vos también podés!

15 de noviembre de 2011

Video endoscopía - ¡Un trámite súper flashero!

,


(No recomiendo consumir ninguna medicación, sólo cuento mi experiencia).

No voy a mentirles, soy una combinación medio rara entre la persona más maricona del universo y la guerrera más valiente cuando es necesario serlo, pero para la endoscopia prevalecía mas la primera que la segunda.

Estaba de atar, literal, realmente de atar. Tenía más miedo de la endoscopia que de la cirugía en sí. Mi fantasía era la siguiente:

 1°. Pensaba que ¡la manguera que te metían por la boca era similar a la de los bomberos para apagar el fuego de un edificio completo!, jajaja, les juro.

2°. Tenía miedo de la anestesia, (miedo a no despertarme) y a la vez (miedo a despertarme en medio de….).

3° Imaginaba que podía no sé, despertar en medio del procedimiento con “eso” en la boca y no poder respirar y no sé cuantas pavadas mas del tipo “Endoscopista sádico y malo”.

Tenías que ir con alguien que te acompañara y debo reconocer que mi “compañero” no era más valiente que yo, ese era otro tema, estaba más asustado que perro en bote (mi padre), pero bueno, el pobre era quien estaba disponible y dispuesto a ponerle el pecho a la situación.

Apenas llego al Cemic de Las Heras, nos hacen subir al 2° piso (yo me sentía cual vaca yendo al matadero, lo de “la vaca” es mera casualidad eh!).

Llegamos y una enfermera me pide que deje mis pertenencias en una especie de casillero con llave, me da una bata, unos zapatitos de tela y un gorrito, ¡todo re divino! (léase sarcasmo).

La bata ¡COME ON! ¡Era para una Barbie!, me sobraba cuerpo y me faltaba bata por todos lados, aún así me porté cual DIVA y desfilé derechita por el pasillo hasta la habitación de la endoscopia.

Mi padre, valiente como él solo y para apaliar la espera se fue a fumar y tomar un cafecito.

Apenas entré a la habitación busqué al anestesista, tuvimos la siguiente conversación:

Yo: Mucho gusto, soy Natalia, tengo algunas preguntas que hacerle.

Él: Si, las que quieras, mi nombre es  (“No me acuerdo”).

Yo: ¿Salió anoche?.

Él: No.

Yo: ¿Tomó alcohol?.

Él: No.

Yo: ¿Está seguro? (que atrevida, supongo que era el miedo hablando por mí).

Él: Si, estoy seguro.

Yo: Bué….listo entonces, ¿Qué hago?,  ¿Me acuesto?....

Todavía no entiendo como ese hombre no me sacó de la habitación “como chicharra de un ala”…

Yo: ¡Ah!, me olvidaba…anoche estaba muy nerviosa y me tomé un “pedacito” (0,25) de Alplax, ¿algún problema? .

Él: (se acercó a mi oreja y me dice) ¡Esa cantidad es prácticamente un placebo, tranqui que no pasa nada!, (demonios, ¡yo creía que estaba re tranquila con eso!).

Me hice la “corajuda” me tumbé como me indicaron hacia un costado y me dijeron:

Él: Por favor, contá en vos alta de 10 a 0.

Yo: 10, 9, 8…….¡GAME OVER!

Lo próximo que recuerdo es estar en una camilla pero en otra habitación (la sala de recuperación). Como explicarles, fue la sensación más “agradable” que había experimentado en la piel hasta el momento, como si uno estuviese “afelpadita”, como el muñequito de “Vivere”, jajajajaja.

Les juro, y la piel se siente “tibiecita”, si, todo con diminutivo. Escuchaba todo “como desde dentro de un tubo”, a lo lejos, no veía nada, al comienzo, luego mejora.

No sé cuánto tiempo transcurrió, pero al tiempo de esta sensación de “afelpamiento” en la piel vino la de “ser muy liviana” y sentir que estaba en “tarlipes”, no sabía si tenía la bata puesta o no, y aún estando re drogada sabía que mi papá iba a volver en algún momento y ¡me moría de vergüenza! La sensación era la de “Estar corriendo en “tarlipes” por las nubes o algo así”.

Me preocupaba hablar rápido con la enfermera para que me aclarara (antes de que llegara mi padre) si tenía yo la bata puesta o no, pero la pobre estaba muy ocupada con un señor al lado mío que tenían que operar y se había comido unas galletitas con un té antes de ir y no tenía las horas de ayuno necesario, yo estaba “grogui” pero lo suficientemente lúcida como para saber que se había mandado un mocaso el viejo.

Cuestión, llega mi padre nomás……………yo helada, no lo quería mirar, me preguntó si estaba bien y yo le pedía que saliera, que me esperara afuera, jajaja, me volvía a preguntar si estaba bien y yo le decía que me esperara afuera….

El pobre me vió re “rara” (dadas las circunstancias) y me preguntó que me pasaba, no pude más y le dije:

Yo: ¿Papá, no importa, pero decime la verdad, tengo la bata puesta?.

Él: ¿Qué?, no te entiendo.

Yo: ¿Tengo o no tengo la bata puesta?.

Él: (que es medio sordo) ¿Qué bata?.

Yo: ¡Entonces estoy en bolas!, ¡yo sabía!.

Él: ¿En bolas? ¿De qué hablás?.

POR FIN vino la enfermera y le dice, -No se preocupe Señor, son los efectos de la anestesia, ya se le va a pasar-.

Yo: Pero entonces, ¿tengo o no tengo la bata puesta?.

Jajajajajajajajajajajajajajajajaja, recién lo supe cuando se me pasó el efecto de la maravillosa anestesia, y sí, TENÍA LA BATA PUESTA.

(Para los vivos que se están diciendo, ¿Porqué no se tocó para ver si tenía la bata?, ME TOQUÉ…salames…pero me sentía AFELPADITA y no distinguía si la tenía puesta o no).

Listo, era necesaria la aclaración.

Resumiendo, no te enterás de nada, no duele nada y luego averigüé que la “famosa” video-endoscopía duró solo 5 minutos de reloj.

Vayan tranquilos que es un trámite, flashero, pero trámite al fin.


Versión en Portugués: Link.

Video endoscopía - ¡Um trâmite muito "yonqui"!

,
(Não recomendo consumir nenhuma medicação, só conto minha experiência).

Não vou mentir-lhes, sou uma combinação médio esquisita entre a pessoa mais cobarde do universo e a guerreira mais valente quando é necessário sê-lo, mas para a endoscopia prevalecia mas a primeira que a segunda.


Estava de atar, literal, realmente de atar. Tinha mais medo da endoscopia que da cirurgia em si. Minha fantasia era a seguinte:

1°. Pensava que ¡a mangueira que te metiam pela boca era similar à dos bombeiros para apagar o fogo de um edifício completo!, rsrsrsrsrs, juro.

2°. Tinha medo da anestesia, (medo a não acordar) e ao mesmo tempo (medo a acordar-me no meio de….).

3° Imaginava que podia, não sei, acordar no meio do procedimento com “isso” na boca e não poder respirar e não sê quantas pavadas mas do tipo “Endoscopista sádico e mau”.

Tinhas que ir com alguém que te acompanhasse e devo reconhecer que meu “colega” não era mais valente do que eu, esse era outro tema, estava mais assustado do que eu (meu pai), fazer o que, o pobre era quem estava disponível e disposto a pôr-lhe o peito à situação.Mal chego ao Cemic (Onde eu fiz a cirugía), fazem-nos subir ao 2° andar (eu me sentia qual vaca indo ao matadouro, o de “vaca” é mera casualidade, rsrsrs!).

Chegamos e uma enfermeira me pede que deixe minhas coisas numa espécie de armario pequenho com chave, dá pra min um avental de paciente (bata), umas sapatilhas hospitalares e uma touca de protecção (nao sei como se fala em portugues), ¡tudo muitooo lindo! (leia-se sarcasmo).

A bata ¡COME ON! ¡Era para uma Barbie!, Me sobrava corpo e me faltava avental por todos lados, mesmo assim me comportei qual DIVA e desfilei direitinha pelo corredor até o quarto da endoscopia.

Meu pai, valente como ele só e para apaliar a espera foi fumar um cigarro e tomar um cafe. Mal entrei à habitação procurei ao anestesista, tivemos a seguinte conversa:

Eu: Prazer, sou Natalia, tenho algumas perguntas que lhe fazer.

Ele: Sim, as que as que voce precisar, meu nome é (“Não me lembro”).

Eu: Saiu ontem à noite?.

Ele: Não.

Eu: Bebeu álcool?.

Ele: Não.

Eu: Está com certeza? (pis sou atrevida mesmo, suponho que era o medo falando por mim).

Ele: Sim, estou com certeza.

Eu: Bom…entao pronto!, Faço o que?, Me deito?....


Ainda não entendo como esse homem não me tirou para fora da habitação…

Eu: ¡Ah!, tunha esquecido…ontem à noite estava muito nervosa e me tomei um “pedacinho” (0,25) de Alplax, algum problema? .

Ele: (se acercou a minha orelha e me diz) ¡Essa quantidade é praticamente um placebo, tranquila que não acontece nada!, (poxa, ¡eu cria que estava re calma com isso!).


Tomei coragem e me tombei como tinhan me indicado (para um custado) e me disseram..

Ele: Por favor, contá em vos alta de 10 a 0.

Eu: 10, 9, 8…….¡GAME OVER!


O próximo que eu lembro é estar num quarto diferente (a sala de recuperação). Como explicar para voces, foi a sensação mais “agradável” que tinha experimentado na pele até o momento, como se eu fosse um orsinho de pelúcia, como a bonequinha da “Confort”, rsrsrsrs.

Juro pra voces a pele se sente “quente” (confortável). Escutava tudo “como desde dentro de um tubo”, ao longe, não via nada, ao começo, depois melhora.

Não sê quanto tempo decorreu, mas ao tempo desta sensação de “pelúciao” na pele veio a de “ser muito leviana” e sentir que estava “nua”, não sabia se tinha a bata posta ou não, e ainda estando muito "drogada" sabia que meu papai ia voltar em algum momento e ¡me morria de vergonha! A sensação era a de “Correndo totalmente nua pelas nuvens ou algo assim”.

Me preocupava muito poder falar rápido com a enfermeira para que me aclarasse (antes de que chegasse meu pai) se tinha eu a bata posta ou não, mas a pobre estava muito ocupada com um senhor ao lado meu que tinham que operar e tinha comido ums biscoitos com um chá antes de ir e não tinha as horas de jejum necessário, eu estava “drogada” mas o suficientemente lúcida como para saber que ele tinha bagunçado mesmo, voltou sem se operar o coitado.

A Questão e que chega meu pai, fazer o qué……………eu gelada, não o queria nem olhar para ele, me perguntou se estava bem e eu lhe pedia que saísse, que me esperasse afora, rsrsrsrs, voltava a me perguntar se estava bem e eu lhe dizia que me esperasse afora…. O coitado me viu muito “esquisita” (dadas as circunstâncias) e me perguntou que acontecia, não conseguí segurar mais e disse para ele:


Eu: Papai, não importa, mas me diga a verdade, tenho a bata colocada?.

Ele: O que?, não te entendo.

Eu: Tenho ou não tenho a bata colocada?.

Ele: (que é meio surdo) Que bata?.

Eu: ¡Então estou em nua!, ¡eu sabia!.

Ele: Nua? Do que esta falando?.


ATE QUE ENFIM veio a enfermeira e lhe diz,

Enfermeira: -Não se preocupe Senhor, são os efeitos da anestesia, já vai passar-.

Eu: Mas então?, tenho ou não tenho a bata colocada?.

Rsrsrsrsrsrsrs, recém fiquei sabendo a verdade quando passou o efeito da maravilhosa anestesia, e sim, TINHA A BATA COLOCADA.

(Para os ESPERTINHOS que se estão dizendo, ¿Porquê não se tocou para ver se tinha a bata?, TOQUEI,espertinhos…mas me sentia "DE PELÚCIA" e não distinguia se a tinha colocada ou não).

Pronto, era necessária a aclaração.

Resumindo, não percebeis nada, não dói nada e depois fiquei sabendo que a “famosa” video-endoscopía durou só 5 minutos de relógio.

Vão calmos que é um trâmite, "yonqui", mas trâmite ao fim.



Versión en Español: Link.

17 de octubre de 2011

CEMIC - Charla Cirugía Bariátrica

,
17.10.2011 - El cirujano organizó una charla informativa sobre cirugía bariátrica en el Cemic de Saavedra.

Me acompañó a la charla mi “padrino bariátrico” Marcelo Doullié, que conocía al cirujano y ya había sido operado hacia algunos años de Bypass Gástrico en otra institución y por otro médico.

La charla fue extremadamente estimulante para mí, había mujeres y hombres operados en distintas etapas de recuperación y otros tantos como yo a medio camino hacia la cirugía.

Ver los cambios de calidad de vida que tuvieron esas personas me hizo ver que realmente podía sucederme a mí también y estaba dispuesta a esforzarme para hacerlo.

Hicimos una semi-ronda y los que no estábamos operados comenzamos a preguntarles a los ya operados diferentes dudas y miedos que teníamos, ellos nos fueron contando sus experiencias, que eran de lo más variadas, ahí comprendí que cada tratamiento era un mundo aparte y que cada paciente era único.

Intercambiamos correos, teléfonos, perfiles de facebook, direcciones de blogs con experiencias personales y como quien viaja a Bariloche nos dijimos “que no se corte”.
Salí de ahí realmente “hiper-mega-estimulada”, ¡Fue increíble!, gracias por esa charla.

12 de octubre de 2011

5° Entrevista - ¡La cosa va queriendo!

,
12.10.2011 - Con el correr de las semanas, las sesiones duplicadas de terapia, la balanza que iba mostrando los cambios y las personas que te van notando más delgada una se va relajando y se va entregando al tratamiento con más facilidad.

También es cierto que comienza el clima estar más templado y eso te juega a favor, es mucho más fácil hacer dieta en primavera o verano que en invierno.

Con el calor y la poca ropa una se siente más estimulada para bajar de peso y verse bien.

Llevaba bajados 4 de los 10 kilos que necesitaba para llegar a la cirugía y ya iba adquiriendo más confianza en mí misma.


Seguía investigando todo lo que podía, me metía en cuanto blog de experiencias encontrara y cuanto foro bariátrico hubiese polulando por internet, todo sirve cuando una anda “armándose” de información.
Volví  loco a Giordanelli con preguntas cada vez que iba pero él es un hombre sereno y respondió a cada pregunta que le hice, siempre.

Todo iba tomando forma y color.

5 de octubre de 2011

4° Entrevista - ¡A remarla!

,
05.10.2011 - Como todos sabemos, los primeros kilitos se bajan rápido, luego... ¡Hay que remarla!

Tardé un tiempo en entender que iba a tener altibajos con el peso y que tendría que aprender a convivir con mis "bajos" niveles de tolerancia.

Entender que una semana por ahí bajaba un kilo y la otra nada o trescientos gramos solamente ó mucho más.

Hay que aprender a convivir con la frustración, porque cada enojo, frustración ,angustia o melancolía suele transformarse casi en el 100% de los casos en “COMIDA” y nunca es el tipo de “morfi” que nos dan en la dieta, siempre son cosa que engordan y que vienen disfrazadas como “castigo”, ojo, hay que estar súper atentos a esto.

Esa semana había hecho bien la dieta pero se ve que todavía estaba “pagando” por los permitidos de esos 15 días sin control. Nuestro cuerpo no es una máquina exacta, no necesariamente los cambios se notan de una semana para la otra.

Si te mandas un “moco” con la dieta quizás no se note en la balanza la semana próxima pero te aseguro que en algún momento va a aparecer la transgresión en el peso.

Así que por experiencia propia les digo que hay que tratar de no engañarse, hay que intentar no “planificar” trampas pensando que no van a aparecer, porque lo van a hacer, tarde o temprano.

La única forma de no frustrarse y de mandarse “mocos” es siendo consciente de lo que estamos haciendo, que el cambio es para toda la vida, no es una carrera, es preferible ir más despacio pero a paso firme, sin mentirse.

NADIE DIJO QUE IBA A SER FACIL.

28 de septiembre de 2011

3° Entrevista - Cuesta Arriba!

,
28.09.2011 - Y sí, con dos semanas sin control me mando mocos como éste. Un kilito arriba, que va a ser, aponerle el pecho a la situación.

Así como la vez anterior sabía que había hecho las cosas bien ahora sabía perfectamente que la había cagado y mi psicóloga me habia advertido sobre este tipo que conductas, hablamos sobre los boicots, sobre los miedos a tener un cuerpo delgado, sobre la adición misma y sobre la dura lucha que me esperaba.

Siempre me consideré una mujer con coraje así que no me hice la tonta y fuí a consulta, preparada para que "me acomodaran los patitos en fila".

Apenas entré los saludé, siempre en las consultas estaban mi cirujano Carlos y Valentina, una joven Licenciada en nutrición que me acompañó y orientó en todo el proceso pre-quirúrgico.

Antes de pesarme decidí sincerarme, les conté que esas dos semanas sin control habían sido bastante "permisivas" de mi parte y que la balanza me lo iba a demostrar.

Un kilo arriba, así de simple, ¡una prueba mas de que los milagros no existen!.

Les dije que era hija del rigor, que necesitaba control semanal, que me bandeaba fácilmente. Giordanelli tiene esa especie de "control" interno, te escucha atentamente sin emitir palabra alguna, simplemente te mira.

Cuando terminé con todo mi discurso me dice: -Natalia, tranquila, todo eso yo ya lo sé, por algo llegaste a pesar lo que pesabas, no hay que bajar la guardia, tranquila, ya lo vamos a lograr, pero tenés pensar que nadie puede adelgazar por vos, pensá que estos 10 kilos es  lo único que te separan de la cirugía, nadie los puede bajar por vos, pero nosotros te vamos a ayudar.

Adoro a mi médico, por suerte no es de los abrazadores pero es contenedor "de palabra" y eso era lo que necesitaba y siempre obtuve.

Me quedé un rato con Valentina evaluando que era lo que estaba haciendo mal y reforzando lo que habia logrado hacer correctamente con la dieta.

Salí de ahí decidida y convencida de sus palabras, ellos me iban a ayudar pero era yo la que tenía que hacer la peor parte, así que lo iba a lograr, como sea!.

26 de septiembre de 2011

La boluda de la Ergometría

,

19.09.2011 – Ese día fui a hacerme el estudio con mucho miedo, salí del trabajo más temprano y fui preparada como me habían pedido, 1 hora de ayuno, zapatillas, pantalón cómodo, algo para beber y una toalla de cara.

Yo estaba temerosa por varios motivos, sabía que me iban a hacer trotar en la cinta y la verdad es que apenas podía caminar sin cansarme, cada 5 ó 6 cuadras debía parar porque el dolor de espalda me mataba.

También pasaba por mi cabeza lo siguiente, durante la primaria y parte de la secundaría yo había practicado mucho deporte, hasta había logrado varias medallas, más precisamente atletismo, corría 80 y 100 metros (era velocista) y también practicaba salto en largo y posta mixta. Yo tenía clarísimo que no iba a poder trotar en la cinta, pero si me obligaban a hacerlo iba a ser la confirmación de que no podía, son dos cosas bien diferentes, y no quería.

Por otro lado me había costado bastante, muchos años de terapia y medicación recuperar la confianza y salir de los ataques de pánico. Uno de los síntomas de los ataques de pánico son las palpitaciones, pareciera que tu corazón va a salir expulsado de tu cuerpo.

Yo desde que tuve ataques de pánico intenté por todos los medios evitar toda actividad que me acelerara el corazón o me produjera palpitaciones, porque no sabía diferenciarlas, es algo muy loco, probablemente me entienda solamente aquel que lo haya pasado, no sé cómo explicarlo de otra forma.

Tomé coraje y entré a la sala de estudios, me explicaron que debía hacer y arrancó la prueba. Todo iba de maravillas, la cinta iba acelerando y empinándose. Mi corazón iba a mil y transpiraba mucho.

Llegué a mi punto límite supongo que a mitad de la prueba, le pregunté si faltaba mucho, me dice que aproximadamente la mitad, le respondo que no puedo más, que quiero bajarme.

Ella me pregunta que me pasa, le explico lo de las palpitaciones y el ataque de pánico, los recuerdos mezclados, el sudor frío, etc., todo mientras seguía con la prueba.

Me pregunta si no me animo a hacer una etapa más, le pregunto en qué consiste. Me responde que la cinta iría más rápido y la cinta estaría más inclinada, le respondo que no (me parece que ella no entendió nada de lo que le dije anteriormente) y le pido para terminar la prueba, mientras, yo seguía caminando velozmente en la cinta.

Me dice que no debía preocuparme ya que ella y su asistente estaban para cuidarme, que no iban a dejar que nada me pasara, le respondo que tenía razón en eso…Listo, apaga la cinta.

No entendí mucho, me quedé mirándola por semejante apagada así, en seco.

Me mira con su mejor cara de “Pocker” y me dice con un tono bastante pedante lo siguiente:

-          - La verdad es que estás en muy mal estado físico, sabelo.

¿WHATTTTTTTT?, ¡me volví loca!, ¡la señora acababa de descubrir la pólvora!.

Lamentablemente sociópatas como ésta hay en todos lados, el tema es que la mayoría de los gordos tenemos el tremendo problema de querer agradarle a todo el mundo entonces nos dejamos forrear  y no respondemos nunca a las agresiones verbales.

Por suerte no soy así, decidí no insultarla, como para no quedar mar y no devolverle con la misma moneda, pero le dije lo siguiente:

-          Mire señora, no se a quien esperaba usted corriendo en la cinta, pero le pido que se ubique, yo soy una obesa que se va a someter a un bypass gástrico, ¿a usted le parece que no sé que estoy fuera de estado? ¿Sabe qué? La próxima le traigo a Serena Williams así le trota 40 minutos en la cinta.

No me faltes el respeto dijo la señora, a lo que respondí que ella me estaba faltando el respeto, junté mis cosas y me fui de la sala.

Gente, sociópatas y boludas como esta nos vamos a encontrar en todos lados, cuando estén más delgados también, no va a faltar el que te  diga que te ve “enfermo”, lo que trato de hacerles ver con este texto es que “no hay que dejarse” verduguear, basurear, etc.

Defiéndanse, no hay que caerle bien a todo el mundo, si algo te molesta hacéselos saber.
 

Mi nueva vida Copyright © 2011 -- Template created by O Pregador -- Powered by Blogger Templates